may 022010
 

El Boletín Oficial de Defensa recoge la publicación de la convocatoria para el ingreso en las academias militares de formación para el acceso a las diferentes escalas y cuerpos de las Fuerzas Armadas y la Guardia Civil.

Se han publicado plazas para acceder a los Cuerpos Generales y de Infantería de Marina y Escala Superior de Oficiales de la Guardia Civil; Cuerpos de Intendencia; Cuerpos de Ingenieros; Cuerpo Jurídico Militar; Cuerpo de Intervención Militar; Cuerpo de Sanidad Militar; y Cuerpo de Músicas Militares.

A diferencia de años anteriores, en los que el acceso era por concurso-oposición, este año se podrá ingresar en las academias militares de la misma manera que se hace en las universidades públicas, es decir, mediante la nota de corte de la selectividad.


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dic 092009
 

La detención de cuatro guardias civiles por la policía de Gibraltar ha vuelto a poner en evidencia la tensión que se vive en la zona. Pocas horas antes, Gibraltar amenazaba a España con “arrestar y perseguir” a los que entren en unas aguas que considera suyas –no entran en el Tratado de Utrecht-. Dicho y hecho. La reacción del Gobierno de Zapatero ha sido poner en cuestión la actuación de los agentes. Rubalcaba, apresurándose a pedir disculpas pese a admitir que los guardias civiles avisaron a las autoridades gibraltareñas de que estaban en el territorio del Peñón persiguiendo a los delincuentes. Moratinos ha dicho ni más ni menos que “no se repita”. Y el PSOE ha acusado a los agentes de “exceso de celo”.

No es la primera vez. El Gobierno ya dio muestras de qué parte se pone cuando hay problemas cuando dio crédito a la versión de la embajada británica del incidente con la bandera antes que la versión de sus Fuerzas de Seguridad. Unas fotos vinieron a dejar a Moratinos en evidencia.

En declaraciones a esRadio, un representante de la AUGC ha confirmado que los cuatro agentes que fueron detenidos “se encuentran tranquilos y con la sensación de haber cumplido con su obligación” de perseguir a los delincuentes.

“No sólo la Guardia Civil, cualquier policía hace todo lo posible por detener a un delincuente que sorprende infraganti. Estamos ante un problema artificial. Ni hay líneas de demarcación ni hay aduanas fronterizas. Se está tensando demasiado la cuerda por parte de las autoridades gibraltareñas. Ha habido un punto de inflexión que podemos situar antes del verano en las relaciones con Gibraltar y se está cuestionando la profesionalidad de los guardas civiles. Antes no ocurría esto porque había plena colaboración con las autoridades gibraltareñas”.

La Asociación Unificada de Guardias Civiles ha expresado su “total respaldo” a los cuatro guardias civiles del Servicio Marítimo de Algeciras, detenidos en la tarde de este lunes por la policía de Gibraltar, al tiempo que reconoció que ve con “preocupación la escalada de tensión que se está viviendo en aguas del Estrecho” en los últimos meses

En esta línea, la AUGC asegura que “defiende y respalda la actuación profesional” de los agentes de la Guardia Civil, que intervinieron en el contexto de lo que en el Derecho Marítimo se denomina “persecución en caliente”, según recoge Europa Press.

Según su relato de los hechos, “en el marco del procedimiento de seguridad antiterrorista establecido, se produce un aviso por la que una embarcación no identificada se encuentra en los alrededores de un buque norteamericano bajo vigilancia y protección Española”.

“Proceden a identificar a los ocupantes de dicha embarcación y estos emprenden la huida. Se inicia la persecución que acaba con la detención de los dos ocupantes ya en el puerto de Gibraltar. En esta persecución en caliente, una vez detenidos los dos ocupantes, los guardias civiles se ponen a disposición y colaboración de la policía de Gibraltar, quienes detienen a los cuatro guardias civiles”, expuso la Asociación.

En este punto, la AUGC indicó que no entiende cómo en la zona del estrecho, considerada como una de las zonas más “calientes del mundo en lo que se refiere a narcotráfico, inmigración y entrada de terrorismo islámico, todavía no haya un protocolo claro de actuación, que aclare la forma de actuar de ambas policías y en el que los perjudicados sean sólo los delincuentes y no los que están al servicio de la sociedad, como son estos agentes, todos naturales de Cádiz y con una amplia trayectoria de trabajo en la Guardia Civil del Servicio Marítimo de Algeciras“.

Por eso, la AUGC insistió en su respaldo y apoyo a la actuación de los agentes de la Guardia Civil, y reclamó el “archivo de cualquier actuación legal sean en España o Gibraltar, pues los agentes han cumplido su deber que tienen encomendado deteniendo a unos presuntos delincuentes”. La Asociación se ha puesto ya a disposición de los agentes -afiliados suyos-, todos los recursos necesarios para su defensa, poniendo a su disposición los Servicios Jurídicos de la Organización.

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oct 302009
 

29-10-2009 – Jorge Ventura

La concentración militar prevista para el próximo mes de diciembre en Madrid elevan las quejas de los militares sobre la aplicación de la reciente Ley de la Carrera Militar haciendo hincapié en la ‘marginación profesional de los suboficiales’ y en las ‘evaluaciones para el ascenso’. Desde el punto de vista jurídico, la concentración es legal, previa autorización gubernativa a efectos de seguridad, ya que los militares tienen derecho a constituir asociaciones profesionales. La ley prohíbe la formación de organizaciones sindicales, pero no de asociaciones, aunque, es evidente, que su diferencia puede llegar a ser sútil, lo que encarece todavía más la necesidad de de una regulación de este ámbito de relaciones.

Se espera que, en un breve periodo de tiempo, el Gobierno presente la Ley de Derechos y Deberes del personal militar, en la que está trabajando el ministerio de Defensa y en la que parece que se establecerá un cauce para la actuación de las asociaciones. El modelo regulado para la Guardia Civil se apunta como marco de referencia también para los militares.

La marginación profesional de los suboficiales

Entienden las fuentes militares consultadas que la nueva Ley ha vuelto a defraudar las aspiraciones profesionales del colectivo de suboficiales, ya muy perjudicadas por las anteriores normativas reguladoras, impulsadas tanto por la izquierda (PSOE) como por la derecha (PP). Pero, hagamos un poco de historia.

La ley de 1989 suprimió las llamadas Escalas Especiales de Oficiales, que abarcaban los empleos de teniente a comandante, a las que accedían por antigüedad los suboficiales, alcanzando la inmensa mayoría el empleo de capitán. La creación de la figura del suboficial mayor, un empleo con una limitada plantilla, se planteó como compensación por este cambio drástico de carrera profesional. Una vez más, la modificación legal, que conculcaba la trayectoria profesional con la que habían ingresado en los ejércitos, se realizó sin ninguna adaptación transitoria, por lo que unos militares se quedaron de suboficial (brigadas y subtenientes) y otros, incluso de sus mismas promociones, se retiraron de oficiales (capitanes y comandantes).

La ley de 1999 confirmó esencialmente este marco normativo, sin ninguna compensión moral o material sobre los perjuicios sufridos por este personal. Transcurridos los años, con el desinterés manifiesto de todos los ministros de Defensa, el proyecto que ha conducido a la vigente ley de 2007 había generado grandes expectativas de que, por fin, se iba a producir una regulación en profundidad de la carrera de estos profesionales. No olvidemos que se trata de la mayoría de los cuadros de mando intermedios y que su nivel de formación técnica no es inferior a las antiguas diplomaturas universitarias, aunque nunca ha sido reconocido.

Sin embargo, la nueva ley es ya vieja para los suboficiales, ya que su situación permanece igual, con unos empleos y unas funciones desdibujadas. La mayoría de estos profesionales, en un porcentaje elevado con estudios universitarios y gran experiencia práctica, sienten que se ha desperdiciado una oportunidad para realizar una nueva regulación de su carrera profesional, con empleos, funciones, retribuciones y sistemas de promoción a la altura de nuestro tiempo y, por tanto, alejados del paternalismo con el que han sido tradicionalmente tratados y que la nueva ley perpetúa e incrementa. El Estado vela por los intereses de los militares, pero no de la misma forma para todos. El hecho de que, hasta ahora, no se haya podido hacer valer la elevada formación de los subofciales, y la conveniencia de incentivar su carrera como medio para mejorar nuestras fuerzas armadas, tiene mucho que ver con que han estado totalmente ausentes en el proceso de reforma legislativa, siendo los asesores militares del Gobierno exclusivamente oficiales de la escala superior.

Las evaluaciones para el ascenso

El pasado verano se ha producido la primera aplicación de los nuevos sistemas de ascenso. Los militares cuestionan que este cambio trascendental, que para algunos puede cercenar su carrera profesional al no conseguir el ascenso al empleo superior, se haya realizado sin establecer un periodo transitorio para que todos los afectados pudieran adaptar su actuación profesional a los nuevos criterios de ascenso y conviviendo entre tanto los sistemas de selección con el ascenso por antigüedad. Además, ese tiempo de espera se podría haber destinado a desarrollar unos sistemas fiables de evaluación. Al no hacerlo así, y a partir de una fecha totalmente arbitraria, las expectativas profesionales de algunos militares decaen aún habiendo sido declarados aptos para el ascenso y haber realizado su carrera militar dentro del mismo marco normativo de sus compañeros que, por suerte para ellos, han ascendido antes por antigüedad.

Los militares entienden, especialmente los suboficiales veteranos para quienes estos nuevos sistemas de ascenso truncan definitivamente sus ya precarias carreras profesionales, que no han existido especiales razones de interés general para aplicar la nueva normativa de ascensos inmediatamente a todo el personal militar con independencia de su antigüedad, pudiendo haberse quebrado la seguridad jurídica al verse sorprendidos por una normativa de aplicación retroactiva a su carrera militar. Los tribunales tendrán que pronunciarse al respecto.

El modo concreto en que se han articulado los procesos de selección y clasificación –más que del nuevo sistema de ascenso se discrepa de la forma en que se está haciendo– para el ascenso están siendo también muy cuestionados por los militares. El desarrollo reglamentario de la ley sobre esta materia ha dispuesto una serie de criterios de valoración que, en realidad, se reducen a atribuir una importancia decisiva a los llamados IPECs (Informes Personales de Calificación) que emiten los superiores sobre sus subordinados. Estos informes, regulados por normativa anterior a la nueva ley y que no estaban elaborados para el delicado fin que se les ha atribuido ahora, reflejan una opinión totalmente subjetiva del calificador que, de hecho, no está obligado a justificar objetivamente sus calificaciones, prestándose a todo tipo de suspicacias y corruptelas.

La situación es explosiva para los afectados de este ciclo de ascensos ya que el orden de ascenso de los evaluados, incluidos los que quedan sin posibilidad de ascenso, lo determinan estos informes en perjuicio de otras calificaciones y cualificaciones objetivas acreditadas, en las que no interviene el arbitrio personal –tal vez condicionado por la amistad o enemistad entre calificador y calificado–, como puede ser la trayectoria de destinos, el nivel de conocimiento de idiomas extranjeros o los títulos del sistema educativo general. Desde luego, es dudoso que de esta forma se pueda apreciar el mérito y la capacidad de los evaluados. Los suboficiales se quejan de que este sistema los hace más sumisos –que no leales– a sus jefes, quienes tienen en sus manos su futuro profesional. “El que se mueva no sale en la foto”.

Algunos ejemplos concretos muestran el despropósito al que puede estar conduciendo esta precipitada y defectuosa aplicación de los nuevos ascensos. Un suboficial en posesión de una licenciatura universitaria, acreditación del conocimiento de idiomas extranjeros, desempeño de varios destinos y participación en varias misiones internacionales, obtiene mucho peor puesto en la evaluación que otro suboficial que lleva destinado 25 años en el mismo destino y no tiene acreditado ninguno de los méritos citados. No los necesita, ya que lo que este caso demuestra es que el sistema tiende a premiar la permanencia en el mismo destino como vía más eficaz para obtener las máximas calificaciones. El ministerio de Defensa haría bien en realizar una auditoría de estas primeras evaluaciones para el ascenso, cuyos resultados pugnan con el sentido común de lo que debe ser un sistema de evaluación de la competencia profesional.

DiarioCrítico.com

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oct 212008
 

En un nuevo acto que demuestra la desigualdad de trato que se dispensa a los Cuerpos de Seguridad y a las Fuerzas Armadas, el Ministerio de Defensa ha desestimado modificar el reglamento para que los miembros del Ejercito distinguidos con la Cruz del Mérito Militar con distintivo rojo perciban pensión vitalicia. Mientras que la Guardia Civil y la Policía sí reciben esta retribución, Defensa se escuda ahora en que la propuesta del Consejo Asesor del Ejercito de Tierra no cuenta con respaldo en la normativa.

LD (EFE) El Ministerio de Defensa ha desestimado modificar el reglamento de recompensas militares para que los miembros de las Fuerzas Armadas distinguidos con la Cruz del Mérito Militar con distintivo rojo perciban pensión vitalicia, como ocurre en la Policía y la Guardia Civil, petición planteada por el Ejército de Tierra.
Esta fue una de las propuestas aprobadas a primeros de año por el Consejo Asesor del Ejército de Tierra, órgano con representación de todos los empleos del Ejército, elevada al entonces Jefe del Estado Mayor del Ejército (JEME), general Carlos Villar, para su estudio y traslado al entonces ministro de Defensa, José Antonio Alonso. Sin embargo, ya con Carmen Chacón como ministra, una resolución de la Subsecretaría de Defensa desestima la propuesta porque la normativa no contempla la percepción de una pensión vitalicia, según informa en su último número el boletín “Tierra” del Ejército de Tierra.
El Consejo Asesor planteó esta iniciativa para evitar la discriminación de los miembros de las Fuerzas Armadas en relación al tratamiento de recompensas con percepción económica que por los mismos hechos y acciones se concede a los agentes de la Policía Nacional y Guardia Civil. Las Cruces del Mérito Militar, del Mérito Naval y del Mérito Aeronáutico, con distintivo rojo, se conceden al personal de las Fuerzas Armadas y de la Guardia Civil, cuando hayan realizado acciones, hechos o servicios contemplados en los artículos 36 y 37 del Reglamento General de Recompensas Militares y en el Real Decreto 970/2007, de 13 de junio, que contiene modificaciones en este ámbito.

Libertad Digital

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oct 212008
 

La Unión de Oficiales de la Guardia Civil (UO) ha denunciado este lunes en los juzgados de Madrid al director general de este Cuerpo, Francisco Javier Velázquez, por coacciones y amenazas por advertir a los agentes del instituto armado que fueran a la manifestación del pasado sábado de que podían ser sancionados.

L D (EFE) En los días previos a la manifestación, tanto el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, como Velázquez advirtieron a los guardias civiles de que se arriesgaban a ser expedientados, e incluso a ser expulsados del Cuerpo, si acudían a la protesta convocada por los sindicatos policiales en demanda de la equiparación salarial con las Policías autonómicas y locales.

Velázquez remitió una circular a todos los cuarteles en la que afirmaba que la Ley de Derechos y Deberes de los miembros de la Guardia Civil prohíbe que los agentes convoquen o participen, de forma individual o colectiva, en actos políticos o sindicales.

La Unión de Oficiales, cuyos dirigentes decidieron no acudir a la manifestación para no exponerse a las sanciones, consideran que se les ha impedido ejercer su legítimo derecho a participar en una manifestación legal “utilizando para ello la ‘intimidación’ por escrito”.

En la denuncia, solicitan que se tome declaración al director general de la Guardia Civil y a tres de los miembros de la Junta Directiva de la asociación.

Por su parte, la Asociación Escala de Suboficiales de la Guardia Civil (ASESGC) ha pedido en un comunicado el cese inmediato de Velázquez “por sus inquietantes amenazas de sanción a los guardias civiles que participarán en la manifestación, por su nula capacidad para desarrollar la Ley Orgánica de Derechos y Deberes (…) y por su manifiesta falta de dialogo con las asociaciones profesionales”.

Libertad Digital

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ene 272008
 

ASOCIACIÓN ESCALA DE SUBOFICIALES DE LA GUARDIA CIVIL (ASES-GC)

El Juzgado Togado Militar Central 1 ha ordenado la incoación de diligencias previas para el esclarecimiento de la denuncia presentada contra el Coronel Jefe de la Agrupación Militar KSPKFOR XVII de Istok (Kosovo), un Comandante y dos guardias civiles.

/noticias.info/ Los hechos han sido denunciados por un suboficial de la Guardia Civil que ejercía las funciones de Jefe de la Policía Militar y encuadrado en dicha Agrupación.

Al Coronel de se acusa de un delito de abuso de autoridad, al Comandante Jurídico y a los dos guardias civiles por el delito de allanamiento de morada y trato degradante y vejatorio y a uno de estos guardias civiles de acusación y denuncia falsas y delito de amenazas.

Los hechos se remontan al verano de 2007 cuando el Jefe de la Policía Militar de Istok (Kosovo) observó una conducta irregular en dos de los guardias civiles a sus órdenes y lo puso en conocimiento tanto de los mandos de la Guardia Civil en España como del propio Jefe de la Agrupación, iniciándose a continuación los trámites para su expulsión y repatriación a España.

Tras desaparecer de la oficina de la Policía Militar el borrador del informe para la repatriación, elaborado por el Jefe de la Policía Militar, se desencadenan una serie de hechos que terminan con la repatriación a España de todo el contingente de la Guardia Civil desplazado con funciones de Policía Militar.

En base al referido borrador, que fue sustraído de la oficina, se denunció al Sargento Jefe de la Policía Militar por acusación y denuncia falsas, archivadas posteriormente por el Juzgado Territorial nº 12 de Madrid.

Pero los hechos más sorprendentes tuvieron lugar la madrugada del día 29 de julio de 2007. Los guardias civiles contra los que se había iniciado expediente de expulsión denunciaron al Comandante Jurídico de la base que otros miembros del contingente estaban en estado de embriaguez, la acusación, una vez más, se dirigía contra el Sargento Jefe de la Policía Militar y otro guardia civil. El Comandante Jurídico pone en conocimiento del Coronel Jefe de la Agrupación esta circunstancia y a continuación se realiza un registro en una de las habitaciones particulares donde pernoctaban dos suboficiales al grito de “Guardia Civil abrir la puerta” mientras se aporreaba afanosamente la puerta de entrada. Un guardia civil, sin orden de entrada y registro judicial o cualquier otro documento escrito de autorización y sin dar tiempo a sus moradores siquiera a vestirse tras abrir la puerta, irrumpe en la habitación registrando armarios (incluso de personas que no se encontraban presentes en aquel momento), mirando debajo de la cama, en busca de pruebas concluyentes del grave ilícito que perseguían. Mientras, el Comandante Jurídico y otro guardia civil observaban expectantes el desarrollo de la inusitada inspección, uno de ellos también en el interior de la habitación. El denunciante expresa en su denuncia que se les trato como “delincuentes”.

La instrucción técnica del Ejército de Tierra 13/05 permite el registro del interior de un domicilio sin autorización del Juez Togado Militar sólo en caso de delito flagrante o urgencia, circunstancias que evidentemente no se dan en el caso concreto (apreciación personal de estado de embriaguez en un militar fuera de servicio) pues el derecho fundamental a la inviolabilidad del domicilio que protege la intimidad de las personas es superior y prevalece sobre las meras sospechas sin fundamento objetivo de un hecho que no participa siquiera de los caracteres de una mera infracción administrativa ya que los acusados no se encontraban de servicio o conduciendo un vehículo y además que la apreciación subjetiva proviene de una fuente que tiene una clara enemistad con su Jefe pues este pretendía expulsarle del contingente por conducta anómala.

A la mañana siguiente, y según consta en la denuncia sobre la que se han abierto diligencias previas, uno de los guardias civiles que habían practicado el registro domiciliario de madrugada expresó su intención de darse de baja psicológica ante el Sargento de la Guardia Cvil Jefe de la Policía Militar a la vez que decía “mi Sargento no venga usted a retirarme el arma porque igual se me escapa un tiro”. El protocolo de bajas psicológicas exige la retirada inmediata de las armas.

El despropósito culminó con la repatriación a España de todos los componentes de la Guardia Civil, decisión salomónica que hace participes a todos ellos de la irresponsabilidad de una parte y que trata de ocultar la pésima actuación de los mandos militares allí destacados, uno de ellos con graduación militar de Coronel, que siguieron el juego de la absurda trama urdida para perjudicar al Sargento Jefe de la Policía Militar por el hecho de querer repatriar a dos guardias civiles que comprometían, por su actitud “fantasiosa”, el normal desarrollo de la misión.

El auto del Juzgado Togado Militar informa a los denunciados de su derecho a comparecer asistidos de abogado.

ene 132008
 
ANTONIO CAÑAMERO, hijo de Guardia Civil, nació en Miajadas (Cáceres), en agosto de 1947. Vivió su infancia y juventud en la ciudad de Mérida, donde su padre prestaba sus servicios. Se traslada en la década de los 60 al Colegio de Huérfanos de la Guardia Civil para preparar el acceso a la Academia General Militar de Zaragoza, e ingresa en la misma formando parte de la XXV promoción (1966) y se gradúa de Teniente el 15 de julio de 1970. Comienza su carrera profesional en San Clemente (Cuenca), siendo su siguiente destino la isla de Fuerteventura, en donde contrae matrimonio del que nacen cuatro hijos, tres majoreros y un chicharrero. Ha estado destinado en las provincias de Cuenca, Las Palmas, Sevilla, Tenerife, Madrid y Badajoz en sus distintos empleos. En la provincia de Tenerife ha desarrollado la mayor parte de su vida profesional y en todos los empleos de teniente y capitán de trafico, Comandante 2ª Jefe, Jefe de Comandancia de Teniente Coronel y actualmente, desde el año 2002, es Coronel Jefe de la Plana Mayor de la Zona de Canarias. En el ámbito internacional realizó estudios de lengua árabe en la Universidad de Túnez en el año 1977, además de formar parte del primer contingente de guardias civiles en una misión de mantenimiento de paz en Onusal (El Salvador), presidiendo la Comisión de Transferencias de Tierras a los miembros del FMLN. El año 1997 formó parte del contingente de Guardias Civiles trasladados a Mozambique para el proyecto de asistencia técnica a la policía de esa República como Director del Centro de Formación de Michafutene. Por su participación en ambas misiones recibió dos medallas de Naciones Unidas y la Cruz de Plata de la Guardia Civil. Además está en posesión de la medalla de la Guardia Civil con distintivo blanco, la Cruz, Encomienda y Placa de San Hermenegildo y la Cruz del Mérito Militar. Fue el Primer Director de FRONTEX (HERA II), en la actualidad Centro de Coordinación Regional de Canarias. Ha prestado sus servicios en las especialidades de información, policía judicial, rural, enseñanza y tráfico, además de director de la Escuela de Tráfico de Mérida 2000-2002 . Es licenciado en Derecho (1987) por la Universidad de La Laguna después de cursar los tres primeros años de licenciatura en la universidad Complutense de Madrid. Entre sus aficiones se encuentran la práctica habitual de deportes como natación, ciclismo y la pesca sobre todo en la isla de su esposa, Fuerteventura.

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