dic 262012
 

La arrogancia y orgullo de la UDI no les permite conciliarse con la realidad ni la historia. El asesinato de su líder y fundador no fue programado en Cuba ni contó con la complicidad de la Concertación. Tampoco fue una decisión de la Dirección del Frente Patriótico Manuel Rodríguez, ni fue una acción planificada para entorpecer  el proceso de transición a la democracia.

Fue la acción de un grupo de  comportamiento sectario y retrogrado, de clara desviación militarista, que veía que sucumbía frente a la demanda de transformar esa organización que luchó por la libertad de todos los chilenos, en una organización política que contribuyese efectivamente a una transición que nos restituyese una democracia plena.

Lo anterior está demostrado por la forma como se planificó, ejecutó y por el resultado final de la misma. Fue realizada por un grupo precario, rudimentario en cuanto a medios y organización, dirigidos, como se deduce de sus propias declaraciones, por una persona más primaria aún, que entiende sólo realidades simples, de blanco y negro, con cojones o sin cojones, que al final terminó transformando una causa noble, una organización político militar respetable en un medio de subsistencia personal y del escuálido grupo que lo seguía.

No fue el asesinato de un senador, aunque senador haya sido, pero del sistema binominal, sino del ideólogo, del máximo ideólogo que tuvo la dictadura terrorista que gobernó Chile. Los antecedentes de la causa judicial demuestran que fue un homicidio calificado, lejos de ser un acto punible según la ley sobre conducta terrorista que nos dejó la dictadura, que si fue terrorista.

La verdad es que el asesinato de Guzmán fue una acción que no solo conmovió el escenario político, que generó un gran dolor a sus familiares, sino que también comprometió y marco el fin de la organización, puso en peligro la vida y la seguridad de sus dirigentes y militantes, quienes progresivamente fueron aislados hasta que se retiraron en repudio de la acción de una minoría desquiciada. Ninguno de nosotros aceptó convivir al interior de una organización que había sido desnaturalizada, ocupada por una minoría sectaria  y lo hicimos, sin intentar crear una nueva organización que marcara negativamente una repetición de división en la izquierda chilena.

¡Qué diferencia con la UDI!, ellos nacieron, se formaron y se consolidaron, apoyando un régimen de tortura y muerte. Para Jaime Guzmán no hubo problemas morales de constituirse como paladín de un régimen terrorista, encubiertos en un discurso de mentiras como el salvar a la patria del comunismo y otras fanfarronadas.

Ese partido de cristiano no tiene nada, por el contrario, ni siquiera se les puede considerar como sepulcros blanqueados, blancos por fuera y podridos por dentro pues a diferencia de los fariseos, estos “udianos” olvidaron algo esencial como es la coherencia entre medios y fines. Los medios empleados traicionan sus fines y tarde o temprano esa contradicción les pasará la cuenta.

Dirán que hoy son la mayor fuerza política de Chile, lo que en verdad constituye una vergüenza para Chile. Es la ganancia que aún obtienen porque no alcanzamos en plenitud la democracia y la libertad. Pero ella viene, está en el horizonte, a nuestra vista y la conciencia será más fuerte como el amor es más fuerte que el odio.

La UDI, en mi persona, quisiera condenar a todo el Frente Patriótico Manuel Rodríguez, esa pequeña organización surgida en plena dictadura, formada por chilenas y chilenos que hicimos uso del sagrado derecho de rebelión contra la tiranía. Eso es lo que el ultrismo de derecha heredero de Patria y libertad no nos perdona. En las barbas del dictador y sus organismos de muerte como la Dina y la CNI, hubo miles de jóvenes valientes, hombres y mujeres que nos  rebelamos en contra del país de muerte que construían con el apoyo de los fundadores de la UDI.

Me podrán juzgar y condenar pero no nos privarán ni nos expropiarán el tremendo orgullo que tengo y tenemos, por haber luchado en contra de la dictadura, en terrenos que ellos consideraban de su propiedad exclusiva, usando las armas como medio de sumisión. Pudimos cometer errores y los cometimos y aunque pretendan manchar nuestra historia con algunos de ellos, la verdad es que nunca podrán quitar lo esencial, lo que nos dio razón de ser y que permitió comprobar, a fines del siglo XX, el principio aquel ya anunciado por Santo Tomás como es el derecho a rebelarse contra la tiranía.

Eso esta ahí, como humilde contribución al proceso de transición democrática y es necesario que se diga para no olvidarlo. No pudieron robar el NO, de aquel 5 de octubre de 1988, solo por los acuerdos políticos que posteriormente dieron inicio al proceso pactado de transición a la democracia. No lo hicieron por la larga lucha por la democracia que nació y triunfo en las calles, en la clandestinidad, en el tremendo trabajo internacional que aisló al dictador y fundamentalmente en las protestas. De allí nace la histórica decisión de crear el FPMR y mantenernos en nuestra lucha digna y por eso es que el Frente se fundió desde sus inicios con el cauce de miles, de miles y miles de chilenos que lucharían para recuperar la democracia y la libertad.

Hoy me persiguen con armas sucias e injustas, los que lo hacen saben que no tuve participación alguna en la idea ni menos en la ejecución de esa idea de matar a Jaime Guzmán. Todos saben y en el Frente nunca hubo duda alguna que ya sólo como militante, ya no como dirigente, repudié ese asesinato.

Ningún aprecio político tengo por Jaime Guzmán, por el contrario me ubico a miles de kilómetros de distancia de lo que él representa y representó, pero su asesinato le dio argumentos a quienes desde las tinieblas, como actuaron siempre y lo siguen haciendo, quisieron utilizarlo  para entorpecer la precaria transición y ésta, con sus debilidades e inconsecuencias, era lejos mejor que la dictadura.

Se ha dicho, por fuentes autorizadas, que en el crimen de Guzmán estuvieron comprometido aparatos de seguridad, al menos se sabe que el Ejército sabía, al menos algo sabía, sobre los riesgos que corría y nada eficaz hizo para advertirlo y protegerlo. No hay aún suficientes antecedentes para afirmar que el asesinato de Guzmán fue digitado desde la sombra siniestra de los aparatos de seguridad, pero su presencia no se excluye.

En mi caso personal, víctima de dos imputaciones calumniosas y falsas, como es el haber supuestamente cooperado con la llamada Oficina, formulada el 1 de abril de 1997 y el haber participado en la decisión de matar a Jaime Guzmán, formulada en septiembre de 2010 a través del canal de televisión de que era dueño el Presidente de la República, en esas imputaciones sí encontramos huellas de agentes de aparatos de seguridad.

En el primer episodio, la llamada vocera del Frente, Lorena Astorga, conviviente de Mauricio Hernández Norambuena, tenía estrecho contacto e incluso le abrió la puerta de la cárcel para vincularse con los presos por causas políticas a la periodista Paula Afani, cuyos vínculos con agentes de inteligencia son hoy completamente conocidos. Esta denuncia perversa me obligó  a salir del país en abril de 1997, en dirección a Cuba y a fines de ese año a Venezuela y luego a España, regresando a Chile definitivamente el año 2005.

En el segundo episodio, que llevó a mi auto de procesamiento como autor del homicidio de Jaime Guzmán, tiene su origen en la declaración televisiva de Mauricio Hernández Norambuena en septiembre del año 2010. Esa entrevista fue precedida por la visita del abogado Luis Hermosilla, querellante y persona estrechamente vinculada con la UDI y el actual Ministro del Interior, a Hernández Norambuena, en una cárcel de Brasil.

A partir de esta visita, se arma todo el tinglado para acusarme de que era dirigente del Frente al tiempo de decidirse y cometerse el asesinato de Jaime Guzmán. Para respaldar esta infamia, vía televisiva, luego de que viajaran dos reporteros del canal del Presidente, informada previamente al Ministro en Visita señor Mario Carroza, se usó el testimonio del comisario Jorge Barraza y de un tal López Candia, reconocidamente informante de la DINE, dirección de inteligencia del Ejército. Esas son las pruebas, francamente miserables, de los que me acusan.

No soy de aquellos que mienten, tengo una historia de lucha consecuente y no es la primera vez que soy victima de mentiras y montajes para condenarme, lo sufrí en 1974 por oponerme el golpe de estado. Junto a un centenar de militares patriotas, fui salvajemente torturado, encarcelado y se nos acusó con el montaje mas burdo de la historia de Chile: el plan Z.

Si hubiese sido dirigente del FPMR en 1991 lo habría reconocido y dicho, porque no me avergüenzo de ese trozo de mi vida, por el contrario, lo valoro por su nobleza. En este proceso esta perfectamente comprobado que había dejado de serlo en agosto de 1989. Después de esa fecha no era dirigente de la organización, era un militante, quizás no cualquiera, porque era fundador y había sido dirigente muy cercano políticamente a Raúl Pellegrin.

Además fue el quien primero conoció mi apreciación de que después del 5 de octubre de 1988, el escenario político cambiaría en Chile y que debíamos ajustarnos a la nueva realidad, manteniendo esa decisión de emplear todas las formas de lucha pero en donde las armas ya no tendrían espacio como la principal. Y en eso estábamos cuando mataron a Guzmán.

Al final del día, en la consciencia de Hernández Norambuena recae la responsabilidad de ser la fuente de dos acusaciones falsas y calumniosas en mi contra. A estas alturas ha quedado en evidencia que lo utilizaron como judas para venderse al mejor postor. El sabe, como muchos internamente lo sabían, que no le tenía ningún aprecio como militante con responsabilidades operativas. Hernández Norambuena no tiene porque quererme pero nada lo exculpa de faltar a la verdad y de los actos de deslealtad que vienen de su persona. Su conciencia lo juzgará.

Por todo esto, el juicio contra mi persona no sólo carece de toda consistencia y seriedad, sino que se ha transformado en una farsa que linda en el escándalo pues sin reparo alguno han decidido que se me aplique un procedimiento cavernario que se encuentra expresamente derogado, como es el artículo 27 de la Ley de Seguridad del Estado. Este es un escándalo judicial que no sólo desprestigia a la Justicia sino que a Chile en el concierto internacional pues el Estado no puede impunemente aplicar un procedimiento no sólo expresamente derogado sino que absolutamente incompatible con los tratados internacionales de derechos humanos y la Constitución Política.

El artículo 27 de la Ley de Seguridad del Estado, derogado en mayo de 2002, establecía que los jueces fallan en conciencia, tanto en primera como en segunda instancia, que no hay derecho a recurrir de casación ante la Corte Suprema, que la apelación debe presentarse dentro de 24 horas, que la prueba dura 8 días, etc. Este procedimiento impugnado por la defensa fue confirmado por el Ministro instructor en sentencia de 11 de septiembre de 2012 y aprobada por la Séptima Sala de la Corte de Apelaciones por los Ministros Juan Cristóbal Mera, Omar Astudillo y Marisol Rojas.

El servilismo al poder atenta a la dignidad del Poder Judicial. No hay ninguna razón jurídica, política y moral para aplicar este procedimiento cavernario, a menos que se pretenda una condena a cualquier precio y para ello requieran de un procedimiento en que los jueces fallen en conciencia, sin la obligación de apreciar la prueba según el derecho.

¡Dios me libre de la conciencia de estos jueces!

 Enrique Villanueva Molina

Ex dirigente del Frente Patriótico Manuel Rodríguez

Fuente: http://radio.uchile.cl/cartas-al-director/184796/

dic 172012
 

Durante la cumbre en Cádiz, el presidente de Ecuador Rafael Correa entrevistado en RTVE preguntó por la despedida periodista Ana Pastor, que lo había entrevistado anteriormente en dicho medio. Preguntar por Ana Pastor en la RTVE parece muy pertinente, dada la razia contra profesionales competentes y respetados y destructora de la independencia y el pluralismo que se ha ido produciendo en la televisión y, especialmente, en la radio públicas en España desde el inicio del gobierno de Mariano Rajoy, pero el presidente Rafael Correa debiera tener más pudor, porque su intervencionismo de los medios en su país y su peculiar concepto del pluralismo, resultan impresentables para cualquier demócrata. Y que conste que opino desde Chile, donde reconozco que tenemos la prensa más pobre de todo el continente americano, pero a mí ello me avergüenza y no osaría vanagloriarme del pluralismo en Chile.

Ojalá el presidente Correa acepte la invitación que le formuló inmediatamente por twitter Ana Pastor para repetirle la entrevista en CNN.

Rafael Cárdenas

dic 072012
 

Francisco Bilbao Barquín  falleció en Argentina en 1865 , de las secuelas de un acto valeroso que refleja por sí solo la generosidad del personaje:  Paseándose en el puerto de Buenos Aires, donde estaba exiliado, Bilbao acudió al llamado de una mujer que se estaba ahogando y la salvó.

Bilbao ,  solo tenía 43 años en el momento de su muerte, pues había nacido en Chile en 1822 . Sin embargo, su corta existencia había sido rica en combates políticos por la libertad y el progreso de nuestra patria y su exilio en Argentina fue solo uno de los tantos que tuvo que sufrir como consecuencia de sus valientes compromisos.

Ya en 1844 había estado obligado a partir a Europa a a causa de la persecución de que fue víctima  por su libro la Sociabilidad Chilena, en el que denunciaba la  hipocresía y la intolerancia de la sociedad pelucona de su  época . De regreso a Chile unos años más tarde , durante el gobierno de Manuel Bulnes,  asumió con su coraje proverbial la lucha contra la conducción política de los conservadores o pelucones lidereados por el represivo  ministro Manuel Montt , candidato anunciado para suceder a Bulnes.

De esa época data también la creación de la Sociedad de la Igualdad con la que Bilbao, Santiago Arcos y una sesentena de chilenos quisieron introducir las tesis sociales que la Revolución Francesa y su prolongación en 1830  habían puesto a la orden del día y terminar, de ese modo, con(en palabras de Lillo) “veinte años de tinieblas y de atraso”en nuestro país. Esto fue demasiado para los arquetipos coloniales y portalianos que los pelucones seguían cultivando y Bilbao fue detenido y  empujado una vez más al exilio, y nunca más fue autorizado a volver a lo que para él fue siempre  su patria.

Hombre político visionario, como nuestro  pueblo ha engendrado raramente , Bilbao fue también filósofo y escritor dejando a la posteridad una vasta obra cuyos solos títulos indican la diversidad de sus preocupaciones intelectuales y la naturaleza de sus combates: El Gobierno de la Libertad, La Ley de la Historia, La América en Peligro, El Congreso Americano , La Revolución de la Honradez, El Evangelio Americano, La Federación, El Mensaje del Proscrito a  la Nación Chilena y tantos otros más.

Así, su personalidad fue remarcada internacionalmente y mereció con creces que en su época lo apodaran El Apóstol de la Libertad. En resumen, un hombre de primer plano que muchos pueblos se enorgullecerían de contar entre los suyos pero que en su patria, nuestro país , ha sido casi completamente olvidado , para satisfacción de los herederos de los pelucones  y de los reaccionarios  de todos los pelajes.

José Cañas C.

Fuente: http://radio.uchile.cl/cartas-al-director/182438/

oct 132012
 

Señor director:

El motivo que ha impulsado a escribirle estas líneas  es para comentarle el destino de un gran defensor de los derechos humanos, que como muchos, arriesgó su vida y la de su familia, durante los años del oscurantismo pinochetista. Me refiero a Manuel del Solar Marble, combativo luchador Demócrata Cristiano y primo hermano del ex canciller Orlando Letelier del Solar, que tuvo que exiliarse en Australia en 1987 con su familia. Junto a Jaime Castillo Velasco y otros anónimos patriotas de verdad, lo arriesgó todo sin esperar nada salvo, la liberación de Chile y la vuelta a la democracia, mientras que otros esperaban tranquilamente en sus casas el momento oportuno para robar las banderas del pueblo movilizado, y llegar al poder con un falso mensaje.

Tuve la suerte de conocer a este hombre excepcional, a este gran chileno; íntegro en todo el concepto de la palabra; honesto, e incorruptible como muy pocos. Profundamente cristiano, de ese cristianismo primitivo de los primeros tiempos. Jamás cuestionó mi agnosticismo; al contrario, nos enfrascábamos en largas charlas y amenos debates entre cuatro o cinco personas. Enviudó hace tres años y quedó sólo con su hija; obviamente, la muerte de su esposa, le afectó la salud muy rápidamente. Pero en mi modesta opinión, ha sido la decepción, el olvido, y la deslealtad de sus camaradas chilenos.-

Cuando se enteró  de lo que le hicieron al ex senador Lavandero con el descarado montaje, se sintió impotente e indignado; Jamás creyó esa historia indigna, producto de gente enferma de poder, corrompida por el dinero mal habido. En 2002 cuando se produjo el frustrado golpe de Estado contra el presidente Chávez en Venezuela, no podía creer que el gobierno de Ricardo Lagos, haya reconocido de manera sorprendentemente rápida al gobierno neoliberal fascista de Pedro Carmona, cuyo gobierno sedicioso no alcanzó a durar dos días. Fue una tremenda decepción para él  y para muchos chilenos que viajamos en aquella época-2000- para votar por él porque el derecho a voto, sigue vedado para los chilenos que residimos en el extranjero. Manuel del Solar Marble, jamás quiso volver a Chile porque él, percibió desde los primeros meses al parecer, el gran fraude que se estaba gestando contra Chile.-

Pero, no sólo la decepción ha derrumbado a este luchador social; también, la traición y ciertas  sinvergüenzuras hacia su persona,  que rayan en actitudes mafiosas. En 1992 viaja a Chile por encargo de él, su esposa para tomar conocimiento del proceso de liquidación de sus bienes que llevaban a cabo sus “albaceas”, en los cuales depositó su confianza porque eran sus camaradas y amigos que actualmente son connotados políticos DC. Cuan grande fue la sorpresa que se llevó Manuel al enterarse por su esposa, que el dinero de su casa de Quilpué que había encargado para la venta a sus “amigos” de confianza, había desaparecido, como por arte de magia. A ella la tramitaron, le mintieron, y le inventaron una martingala jurídica; o sea, le contaron una historia para quedarse con el dinero.

Manuel del Solar Marble languidece allende los mares, víctima de un cáncer terminal generalizado-metástasis-, olvidado por todos sus camaradas de partido, y de sus amigos políticos que fueron muchos. Profundamente decepcionado de la política chilena, y de la Concertación que según él, traicionó los valores más nobles del pueblo chileno, y que desperdició una oportunidad histórica única en 1990 de refundar una Nueva República.

Le saluda Atte,

Eduardo Villegas.

Indignadísimo ciudadano de a pié.

Fuente: http://radio.uchile.cl/cartas-al-director/175411/

oct 042012
 

Señor director:

La campaña “yo no presto el voto”  a través de la cual la Asamblea Coordinadora de Estudiantes Secundarios de Chile (ACES) convoca a la ciudadanía a funar las elecciones municipales de Alcalde y Concejales previstas para el mes de octubre, constituye un hecho político de enorme trascendencia, toda vez que éste por un lado expresa de forma inequívoca el rechazo al actual sistema electoral y la Constitución que lo cobija y por otro convoca a la ciudadanía a desarrollar mecanismos alternativos y una propuesta democrática de nuevo tipo.

Los estudiantes secundarios lanzan esta campaña a partir de la constatación práctica de cuestiones tan concretas como que sus demandas no son tomadas en cuenta por el Estado, al igual que las del resto de la ciudadanía, que esta democracia no es más que una mascarada al servicio de los que lucran con nuestras necesidades, que por manifestar y movilizarse por sus legítimas demandas son criminalizados y porque se cansaron, a decir de sus propios voceros(as) de ser manipulados con falsas promesas y engaños.

Desde hace más de 20 años que en Chile ningún partido político ni ninguna instancia social con la capacidad de convocatoria que la ACES ha dado muestras, se había pronunciado de forma tan acertada y clara confrontar al sistema de dominación desde afuera, es decir desde una posición de ruptura del orden establecido por quienes hoy detentan el poder.

No es exagerado decir que este llamado es inédito en la historia del movimiento social en Chile por el contexto en que éste se hace; tampoco es exagerado decir que cuando un movimiento social, autónomo y de carácter asambleísta toma acuerdos y hace un llamado de estas características, y si éste es asumido por la ciudadanía y especialmente por los actores sociales relevantes como trabajadores, pobladores, jóvenes y pueblos originarios entre otros, es que estamos ante la posibilidad cierta de una revolución democrática gestada desde las bases mismas de la sociedad civil.

Sorprende, aunque no debería.

Lo que más sorprende de este llamado, aunque ya no debería, es la madurez política y la mesura de la convocatoria pues, contrario a lo que dicen y dirán los altavoces del poder, los estudiantes no están llamando a quemar los centros de enseñanza, ni siquiera a tomárselos para los días en que éstos serán utilizados como lugares de votación; muy por el contrario, están llamando a desarrollar diversas actividades junto a la comunidad, a los trabajadores, a las organizaciones sociales, a padres y apoderados, a toda la ciudadanía, a organizarse y debatir en asambleas qué democracia queremos, qué educación queremos, qué sociedad queremos construir, a coordinar esfuerzos, acciones y organización en pos de terminar con un modelo de Estado antidemocrático, diseñado para la supremacía del dinero por sobre las personas y el medio ambiente.

Es un llamado que pone al movimiento social políticamente a la ofensiva, que desarma y descoloca al mundo político tradicional, desde la izquierda institucional, pasando por la que intenta entrar en ella hasta los partidos más comprometidos con el sistema y a todos y todas cuyos intereses están ligados a la continuidad del modelo económico e institucional actual.

¿Es esto democracia?

A 32 años de la aprobación fraudulenta de la Constitución del 80 en plena dictadura cívico-militar y más de 22 de implementación de la llamada democracia, en la práctica esto no ha significado otra cosa que profundizar el modelo neoliberal, la obscena diferencia entre ricos y pobres, la explotación indiscriminada de nuestros recursos naturales, la degradación del medio ambiente y la democracia enjaulada y tutelada por las Fuerzas Armadas y de Orden.

Un somero análisis de la génesis y espíritu de la mencionada Constitución y la constatación práctica de su funcionamiento, nos permite concluir sin mayor esfuerzo que el ser democrática no es su característica.

Las leyes orgánicas constitucionales

La Constitución Política del Estado de Chile, impuesta por la dictadura cívico-militar con una serie de reformas posteriores que no alteraron su esencia profundamente neoliberal y su espíritu oligarca y antidemocrático, contiene en su articulado una serie de leyes orgánicas que son integradas en sus orígenes desde una concepción dictatorial y su modificación se hace en la práctica imposible desde el Parlamento sin el consentimiento del empresariado, las fuerzas armadas, la derecha y sus aliados; leyes orgánicas que nacieron de las mentes arcaicas y amantes del lucro desmesurado de los ideólogos de la dictadura, las cuales norman la educación, la salud, la minería, los procesos electorales, etc.

Estas leyes orgánicas dan, por ejemplo, autonomía al Banco Central, una autonomía del gobierno y dependencia del Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial; entregan autonomía financiera y operativa a las Fuerzas Armadas y de Orden y les asigna el rol de garantes y tutores de la actual Constitución; permiten a Carabineros (policía militar), aplicar formas de represión y la planificación de ésta en forma autónoma del gobierno de turno; establecen la elección “a dedo” por los partidos políticos de los Concejeros Regionales y por el Ejecutivo de los Intendentes; aseguran la existencia de un Tribunal Constitucional que nadie eligió y que se yergue por sobre las leyes que eventualmente aprobara el Parlamento, y que a decir de quienes lo componen, contradicen el “espíritu del constituyente” (es decir del empresariado, las fuerzas armadas y la derecha); y para terminar con los ejemplos que abundan, la existencia de un Consejo de Seguridad Nacional que está por sobre todas las otras instancias institucionales, el que tiene la potestad constitucional de destituir al Presidente de la República y llevar a cabo golpes de estado sin pegar un tiro y en principio no matar a nadie, algo aún más impresentable que el reciente golpe de estado parlamentario en Paraguay.

Es decir todo un conjunto de leyes e instrumentos políticos prácticamente inamovibles, que ponen a salvo al modelo de dominación de la democracia.

Los poderes fácticos

Esta convocatoria trasluce también un aspecto de fondo que el movimiento social comienza a asumir y a actuar en consecuencia; esto es la existencia en Chile de los poderes fácticos que son los que se favorecen con las leyes orgánicas y los que a través de éstas, los amañados procesos electorales y el control duopólico de los grandes medios de comunicación, se constituyen en el poder real que maneja el país: las grandes corporaciones multinacionales, la banca y sus socios criollos, quienes además de contar con este mañoso entramado constitucional se suma el lobby de alto presupuesto, a través del cual consiguen la aprobación de leyes y reglamentaciones a su conveniencia, con un poder comparable y guardando las proporciones, al que ejerce el lobby sionista sobre el estado Norteamericano.

Esto no es nada nuevo, la democracia representativa en la casi totalidad del mundo funciona así y cada día que pasa vemos como estas concepciones se apoderar de estados que otrora se decían paradigmáticos, con el agravante que hoy en Chile este funcionamiento es “legal” puesto que está establecido y normado por una Constitución Política, la que cabe recordar fue impuesta a la ciudadanía por una dictadura mediante el terror y el engaño.

Las elecciones en este contexto no son parte de un ejercicio democrático

Toda la razón les asiste a los estudiantes, a las organizaciones sociales que se han hecho parte de esta campaña, en rechazar las elecciones con este andamiaje institucional como un ejercicio democrático y plantear frente a éstas una alternativa, puesto que y por si fuera poco, estos procesos electorales están llenos de trampas, signados por el dinero al más puro estilo oligarca, a campañas que requieren millonarias inversiones en publicidad y márquetin para llevarlas a cabo, toda una enorme y costosa burocracia para la presentación de candidatos,  inscripción de partidos, etc., en el que el sistema binominal pasa a ser un detalle menor.

La sociedad chilena hace muchos años que no cree en este tipo de elecciones, prueba de ello es la abstención promedio por sobre el 50% en los últimos procesos electorales; también lo es el hecho indesmentible que todas las encuestas de opinión sitúan la credibilidad de los partidos políticos institucionales y en general a todas las instituciones del Estado, en los niveles más bajos de la historia de Chile y un rechazo sin precedentes a la Constitución Política.

Todo lo anterior contradice la existencia de un estado de derecho y hace que las elecciones en Chile, en los hechos, no sean una expresión de democracia sino más bien un distractivo inconducente, toda vez que éstas no representan formas reales de generación del poder.

Las tareas democráticas

En el contexto de esta realidad los estudiantes secundarios agrupados en la ACES, emplazan a toda la sociedad a hacerse cargo de las tareas democráticas que deben ser asumidas y llevadas a cabo por la ciudadanía, por los trabajadores, por los jóvenes, pueblos originarios, dueñas de casa, por todo el pueblo chileno.

Los resultados de esta campaña pueden significar un revés político de incalculables consecuencias para la actual institucionalidad, toda vez que su objetivo último apunta a terminar con las formas y contenidos de la política predominante y los poderes fácticos establecidos desde los años de la dictadura cívico-militar.

El éxito de esta campaña, que hoy convoca a amplios sectores de la sociedad chilena, no debe ser medido sólo por el porcentaje de ciudadanos que no vote o vote nulo sino también por los niveles de organización y toma de conciencia que se logre con esta convocatoria y  deberá entenderse como un pronunciamiento político a través del cual la ciudadanía hace explícita su voluntad de poner fin al actual modelo económico y la institucionalidad para ser reemplazarlos por aquellos que expresen la voluntad soberana de las grandes mayorías.

Es sabido, se da por descontado, que este llamado por muy exitoso que este sea, no tendrá gran eco en las esferas del poder y que también será denostado por los partidos políticos y su militancia que insisten en avanzar por la infructuosa vía institucional; será entonces otro botón de muestra que esta democracia no alcanza para todos, pero por otro lado, y esto es lo más importante, coloca en el centro del debate aspectos que son fundamentales en el devenir de la sociedad y genera un proceso de unidad social y política en torno a objetivos propios, claros y posibles que nos permitan avanzar hacia la democratización de la sociedad chilena.

Alfredo Saieg Lues.

Valparaíso, Chile.

Fuente: http://radio.uchile.cl/cartas-al-director/174203/