sep 202011
 

Conforme pasan los años, las obsesiones de don Luis María parecen fosilizarse. Hemos leído uno de sus artículos en “Primera Palabra”, del suplemento cultural de “El Mundo”, un raro y despendolado elogio del director de cine español Vicente Aranda que, de hacer caso del obseso, sería poco menos que una gloria, no ya del actual pobre cine “nacional” (con perdón, diría Vizcaíno Casas), sino del universal.

Nosotros vimos personalmente actuar a esta presunta maravilla en el rodaje de una de sus impresentables películas, cuyo nombre hemos piadosamente olvidado. Se rodaba en el vestíbulo de un hotel de la Avenida Vía Augusta de Barcelona, y era estrella de la cosa nada menos que Capuchine, que estaba muy de moda por aquellas fechas. El director, quebrado por alguna razón, dirigía el rodaje tumbado en una camilla. Lo que vimos y oímos nos disgustó tanto, que renunciamos a presenciar nada y nos marchamos con viento fresco. Y es que don Vicente, en unas muestras de deplorable educación, gritaba, bramaba e insultaba con tal desparpajo que nos animó a la retirada. Éste fue el primer contacto con el personaje, el segundo, su película “Fata Morgana”, bodrio de tal calibre que me prometí no sufrir semejante tormento en el futuro y, antes de entrar en un cine, voy con las suficientes garantías para no pasar por el trance de la infame “Morgana”.

No he vuelto a ver película alguna de Vicente Aranda, quizá porque sea yo de esa “derecha” que no va al cine español, como asegura el elogiado por Ansón. A veces he entrevisto por la televisión alguno de sus productos y mis convicciones contra tal cine se reafirman. Incluso llegué a tener esperanzas en “Juana la Loca”, pero la torpe interpretación, la forma vulgar de mover el director a los intérpretes y la sectaria y estúpida desaparición del escudo de los Reyes Católicos, me quitaron la leve tentación. Y estoy hablando mas de Vicente que de Luis María, y esto hay que solucionarlo.

Ha escrito el director de cine que a la “derecha” no va a ver el cine español, a lo que su admirado Ansón ha respondido que se equivoca, que a quien lo le gusta es a la “ultraderecha”, sorprendente comentario que, de ser verdad, vendría a demostrar que la “ultraderecha” (“…la antigua derecha franquista y sus sucesores…”) no son cuatro gatos nostálgicos sino algo así como diez o doce millones de españoles, que son los que renuncian a estos bodrios “made in Spain”. Pero lo más sorprendente de este don Luis María es lo que dice a continuación: “La derecha española representada por Gil Robles se mantuvo en el exilio tras la guerra incivil (sic), igual que la izquierda española representada por Indalecio Prieto. Aun más, en 1947 la derecha española y la izquierda socialista firmaron el pacto de San Juan de Luz que convirtió a Indalecio Prieto en el primer Presidente del Gobierno de la eventual monarquía de Don Juan que fue el gran exiliado de la dictadura franquista a la que hizo frente durante cuatro décadas”.

Ignoro la razón por la que don Luis María Ansón cree que los españoles carecemos, no sólo de memoria, sino que somos además idiotas de nacimiento. El diario ABC, monárquico, cooperó de forma esencial a la guerra que él llama estíúpida y oportunamente “incivil”, y sus dineros sirvieron para la compra del “Dragón Rapide” que llevaría a Franco a Tetuán. Su amado don Juan, al que tan mal sirvió este espeso periodista, se ofreció dos veces al Generalísimo Franco para combatir en el bando nacional, pero éste lo rechazó en ambas ocasiones porque “no quería que formara parte ni de los vencedores ni de los vencidos”, como así lo declaró a ABC de Sevilla en agosto de 1938. Y don Juan (obsérvese la fecha, bastante posterior al 1947) quiso conceder a Franco el “Toisón de Oro” que éste rechazó amablemente, informando al infante sobre las características de esta Orden y sobre quién tenía el derecho a otorgarla. Y con motivo de los 25 Años de Paz, Franco recibió una cálida felicitación del Infante don Juan ¿Es que no lo sabía el fosilizado Ansón?

Pero donde riza el rizo de lo asombroso es cuando cita a Prieto. Antes menciona a Gil Robles que, desde Lisboa, enviaría al bando nacional un millón de pesetas, para después embobarse Ansón ante Prieto al que querría haber visto de presidente del primer gobierno de “Su Majestad”. Este admirado Prieto es el que se sublevaría contra la república en 1934 para meternos en el universo marxista (no ya monárquico, ni siquiera del “democrático” Frente Popular), aunque a toro pasado se arrepentiría (fácil, una vez fracasado…); en julio de 1936, sus escoltas asesinarían a Calvo Sotelo, escoltas a los que él luego protegió para que no fueran juzgados. Durante la guerra creó el SIM, del que dependieron las terroríficas “chekas”. Al final de la guerra se quiso apoderar de los tesoros del yate “Vita”, donde iban ingentes (sí, ingentes) tesoros robados y clasificados por aquel organismo que tenía el gracioso nombre de “Caja de Reparaciones”, en el que iba almacenado lo saqueado en Bancos, iglesias, laboratorios, bibliotecas, Montes de Piedad, domicilios privados etc. En dura pugna de truhanes con Negrín, venció Prieto.

Pues esta joya iba a ser, según el optimista Ansón, aquel primer ministro “monárquico”. De menuda se libró don Juan, personaje que, siendo posiblemente un patriota, no dio muestras de gran inteligencia al rodearse de tales personajes, como Ansón, pero que sabía que en aquella guerra nadie había luchado ni a favor ni en contra de la monarquía. Cosa que, al parecer, don Luis María todavía no se ha enterado.

Y lo recordaremos una vez más. No olvidaremos nunca la actitud del infante don Juan después del brutal asalto a un tren de repatriados españoles en la estación francesa de Chamberí, donde rojos franceses y españoles cometieron aquella vileza que hoy ni se quiere recordar. Regresado el tren a Suiza, el infante don Juan visitó y atendió en los hospitales a aquellas víctimas inocentes, víctimás de las tribus marxistas que también eran de don Indalecio el “primer presidente de “Su Majestad”.

¿Cuál será la próxima pataleta del fosilizado don Luis María Ansón?

Jesús Flores Thies”
Coronel de Artillería-retirado

may 302011
 

UN PROYECTO DE INGENIERÍA SOCIAL

POR IGNACIO SÁNCHEZ CÁMARA
Tercera de ABC 26/05/2011
EL anuncio de Rodríguez Zapatero de que no se presentará a la reelección como candidato de su partido a la presidencia del Gobierno y su desastre electoral no despejan las dudas sobre la continuidad de su proyecto político, al menos hasta la convocatoria de elecciones generales. Ahora de lo que se trata es de si el PSOE persiste o no en él.
Varias han sido y son las interpretaciones sobre la empresa política y la índole intelectual y moral, valga la exageración, de Zapatero. Entre ellas, el «buenismo», el «pensamiento Alicia», la improvisación permanente, la ausencia de proyecto, la ingenuidad utópica. Algunas aciertan, pero solo en parte. En realidad, sea obra suya o no, y más bien cabe conjeturar lo segundo, EXISTE UN PROYECTO POLÍTICO MUY BIEN DEFINIDO y, en gran parte, CONSUMADO. Sus consecuencias quizá solo en parte serán reversibles.
La naturaleza del proyecto CONSISTE EN LA TRANSFORMACIÓN MORAL RADICAL DE LA SOCIEDAD. No se trata de un ingenuo u oportunista improvisador. Está orientado por el relativismo ético, pero acaso se trate de algo aún peor. El relativismo es quizá el medio, pero no el fin. Este fin es más LA INVERSIÓN DE LA JERARQUÍA NATURAL DE LOS VALORES que su mera disolución. Al cabo, se trata, en muchos casos, de que lo inferior ocupe el lugar de lo superior, y lo malo el de lo bueno. Si estoy en lo cierto, SE TRATA DE UN PROYECTO DE INGENIERÍA SOCIAL, es decir, de conformación de la sociedad a la medida de los valores (o contravalores) del Gobierno. Ignoro si todo su partido lo respalda, aunque lo dudo, pero lo cierto es que los discrepantes son o escasos o silentes.
Los ejemplos son notorios. La crisis económica, solo en este sentido providencial, no ha hecho sino aminorar la intensidad del desmán. La nómina es conocida, aunque demasiadas veces se mire hacia otro lado, como si no se quisiera ver la realidad. La nueva legislación del aborto ha transformado un delito en un derecho de la mujer, solo limitado por un plazo arbitrario. La nueva asignatura de Educación para la Ciudadanía, que muy probablemente contraviene el derecho de los padres a elegir la educación religiosa y moral de sus hijos, entraña una usurpación del Gobierno, cuya misión es garantizar el ejercicio del derecho a la educación, pero no determinar su contenido antropológico y moral. La regulación de la experimentación con embriones y la reproducción asistida asesta un golpe decisivo a la dignidad de la vida. Algo más renuente se encuentra, aparentemente, el Ejecutivo sobre la legalización de la eutanasia. Ha elegido, de momento, una vía vergonzante: la regulación de los cuidados paliativos y la «concesión» de un nuevo derecho: el derecho a la muerte digna. Como si hasta ahora el encarnizamiento terapéutico fuera una exigencia legal y la práctica médica no se preocupara de la administración de los cuidados paliativos; como si la legislación actual nos condenara al deber de una muerte indigna. La consideración como matrimonio de las uniones legales entre personas del mismo sexo ha destruido la concepción tradicional del matrimonio y la familia. La legislación sobre la «memoria histórica» entraña una ruptura de la concordia nacional y un agravio al derecho a la libertad de investigación y de expresión. Y ya está preparado el proyecto de ley de no discriminación e igualdad de trato, de naturaleza totalitaria.
Estos son los ELEMENTOS PRINCIPALES DE ESTE PROYECTO DE INGENIERÍA SOCIAL, que persigue la modelación de la sociedad y sus costumbres a los dictados del poder político. Un poder que, por cierto, nunca ha obtenido la mayoría absoluta, que sí lograron González y Aznar. Sus raíces ideológicas quizá se encuentren, si es que se encuentran en algún lugar, en el nihilismo derivado del posestructuralismo francés. Y SU OBJETIVO ES EL COMBATE CONTRA EL CRISTIANISMO Y EL LIBERALISMO (y no cabe olvidar a este último). Todo proyecto de ingeniería social es enemigo de la libertad. Este lo es también del cristianismo, y, más concretamente del catolicismo. Se trata de derruir los fundamentos católicos de la sociedad española, por más que se invoque solo la aconfesionalidad del Estado y la libertad religiosa.
Y, de manera solo aparentemente paradójica, se ataca a la libertad mientras se reconocen «nuevos derechos». Por lo demás, los derechos no son creaciones ni concesiones del Gobierno, como si se tratara de un nuevo señor feudal democrático que dispensa derechos a sus vasallos agradecidos. Los derechos solo se reconocen y garantizan, pero no se crean. Además, esta apoteosis de los derechos los convierte en enemigos de la libertad. Y no es extraño. Kant afirmó que tener un derecho es tener la capacidad de obligar a los demás. Todo derecho entraña deberes y obligaciones para uno mismo y para los demás. Desde el aborto al aire limpio. Si abortar, contra todo derecho y razón, se convierte en un derecho, generará obligaciones para el personal de la Sanidad y, en general, para toda la sociedad. Si uno tiene derecho a no aspirar humo de tabaco ajeno, se limitará necesariamente el derecho a fumar en espacios públicos. Y así podríamos continuar con otras limitaciones a la libertad, unas justificadas y muchas no, en el nombre de los derechos Los deberes se cobran así su venganza, y el dispensador de derechos se convierte en generador de cargas y obligaciones.
Quizá no exista un síntoma más rotundo de que un gobierno se desliza por la pendiente que conduce al TOTALITARISMO que su pretensión de ERIGIRSE EN AUTORIDAD ESPIRITUAL. Y esto se manifiesta en su designio de que las leyes por él aprobadas, no por cierto las aprobadas por la oposición cuando estaba en el poder, constituyen la única y verdadera moral exigible a todos. Todo gobernante autoritario pretende que su Derecho se convierta en moral. No quiere rivales. EL PODER TEMPORAL PRETENDE SUPLANTAR HOY AL PODER ESPIRITUAL. Y esto solo es posible cuando el poder espiritual está vacante.
Ortega y Gasset afirmó en La rebelión de las masas que Europa se había quedado sin moral. Parece que seguimos así, pues, si la hubiera, no podría fabricarla a su antojo el Gobierno. Al final del segundo volumen de La democracia en América, afirmó Tocqueville que las naciones democráticas de sus (nuestros) días no podían evitar la igualdad de condiciones en su seno, pero que de ellas dependía que la igualdad condujera a la libertad, la civilización y la prosperidad, o al despotismo, la barbarie y la miseria. De nosotros, me refiero a los españoles, depende, pero mucho me temo que hayamos emprendido el camino equivocado. PERO EL FUTURO NO ESTÁ DETERMINADO, Y PODEMOS CAMBIAR EL RUMBO. Mas conviene advertir que no se trata solo de un cambio de Gobierno, con ser este necesario y urgente, sino de algo mucho más profundo y difícil: LA RESTAURACIÓN DE LA MORAL. Por eso, el único modo de combatir el proyecto de ingeniería social consiste en EMPRENDER OTRO PROYECTO ALTERNATIVO DE REGENERACIÓN INTELECTUAL Y MORAL. La política, imprescindible, vendrá después y de suyo. Están en juego la libertad, la civilización y la prosperidad.
IGNACIO SÁNCHEZ CÁMARA ES CATEDRÁTICO DE FILOSOFÍA DEL DERECHO


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abr 192011
 

Fuente: ABC
Un día antes de dar explicaciones en las Cortes se impusieron catorce días de arresto

PALOMA CERVILLA / MADRID
Día 19/04/2011

La «prisa y la precipitación» en el procedimiento utilizado por el Ministerio de Defensa para buscar culpables del robo de armas en un cuartel de Badajoz, y la posible utilización política que la titular de este departamento, Carme Chacón, ha podido hacer de su potestad sancionadora para eludir su responsabilidad en el mismo y descargarla sobre los militares, son dos de los principales argumentos utilizados por uno de los cuatro militares sancionados a causa de ese robo en el recurso que ha interpuesto contra la resolución sancionadora. Una resolución que se saldó con catorce días de arresto que cumplió en su domicilio.

ABC
Cuartel de Badajoz donde se produjo un robo de armas
Aunque son varias las razones que han empujado al soldado sancionado a recurrir el castigo impuesto, la más llamativa es la que se refiere a la posible utilización política que podría haber hecho la ministra Chacón. En el escrito, al que ha tenido acceso ABC, se apunta a que pudiera haber acelerado el proceso sancionador para que, el día de su comparecencia en el Senado y el Congreso para responder a las preguntas de la oposición, ya tuviera sobre la mesa las sanciones. Y llegan a esta conclusión al constatar que, desde el día que se produjo el robo, la noche del 27 al 28 de febrero, hasta el 7 de abril los militares solo fueron interrogados por la Guardia Civil.

Sin embargo, el día 7 de abril, un día antes de la comparecencia de la ministra «fuimos llamados a las tres de la tarde para que nos presentáramos en la Base ante el general Sanjuán Martínez y el coronel Cuenca Ordiñana. Fueron llamando a todos, en grupos o de manera individual para que contestáramos a sus preguntas, sin que se nos mostrasen documentos, informes o grabaciones. Se nos dijo que estamos obligados a contestar. Después se despidió a todo el personal menos a un sargento, un cabo, a otro soldado y a esta parte y, tras varias horas de espera, se nos notificó el arresto. Ya eran más de las once».

«Desviación de poder»
Este relato de los hechos le lleva a afirmar que «había mucha prisa y precipitación en todas estas gestiones que, junto con la quiebra radical de derechos fundamentales, evidencia que se quería trasladar a Madrid que los arrestos estaban impuestos». Al día siguiente, 8 de marzo, comparecía la ministra en el Senado, y el 9 en el Congreso, llegando a decir que «los arrestos son una decisión del Estado Mayor de Tierra que yo avalo».

La conclusión a la que llegan en el recurso presentado es que «estamos en presencia de un acto administrativo dictado desde una palmaria situación de desviación de poder, entendiendo ésta como el ejercicio de potestades administrativas para fines distintos a lo previsto en el ordenamiento jurídico».


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dic 072009
 

El diario ABC se hace eco de una entrevista realizada al AJEMA, Manuel Rebollo, en la que se recoge su punto de vista sobre la actuación de la Gobierno en el caso del ALAKRANA y el papel desempeñado por la ARMADA. También opina sobre el impacto de la nueva Ley de la Carrera Militar y las soluciones que se pretenden poner en practica, para dar respuesta al gran descontento que su entrada en vigor ha generado.

En líneas generales viene a avalar la actuación del Gobierno en ambos casos, en clara contraposición con la opinión manifestada por el Almirante Tafalla Balduz, quien, a pesar de haber sido apartado del servicio, goza del más elevado prestígio y respeto entre los miembros de la Armada.

La conveniencia o no de embarcar Infantes de Marina en los pesqueros, es uno de los puntos de discrepancia.

Fuente: ABC

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mar 232009
 

Domingo, 22-03-09
«Deseo felicitar a Florentino Portero, autor de la Tercera de ABC titulada «El Cuerpo de Infantería de Marina», por el elogio que hace del carácter orgánico del Cuerpo y de la referencia a las unidades laureadas. A quienes hemos servido en ella con la ilusión de darlo todo por la patria -nos dice GABRIEL CORTINA DE LA CONCHA-, nos resulta gratificante escuchar elogios a las Fuerzas Armadas como lo que son y como lo que deberían ser. Malos tiempos corren cuando hay que explicar lo evidente. Convertir a los ejércitos en una especie de ONG para salir en la foto, y estar pendientes de tomar decisiones sobre la intervención en un conflicto armado por temor al «qué dirán» de cierta opinión pública, son síntomas de que las cosas no van bien. Y creo que las causas de ambos síntomas no hay que buscarlas únicamente en los responsables políticos».
«¿Por qué respeto a la Infantería de Marina Española? -pregunta y responde JOSÉ LUIS DE DIEGO JIMENA-. Porque soy capitán de navío del Cuerpo General de la Armada.Porque he sido comandante del buque anfibio Pizarro. Porque he trabajado estrechamente con la fuerza de Infantería de Marina y he comprobado su profesionalidad. Porque lo que requerían de mí, siempre estaba relacionado con el más eficaz planeamiento y desarrollo de las operaciones anfibias. Porque viéndoles operar quedé convencido de que yo debía ser un infante de Marina más. Porque los infantes de Marina aman su Cuerpo y su historia. Porque también aman nuestra Armada. Porque como Cuerpo son un digno componente de la Armada pero diferente. Porque saben ver más allá del horizonte real y del horizonte temporal. Porque aspiran a ser mejores que los infantes de Marina españoles del siglo XVI… Tras mi improvisado pero apasionado decálogo, quiero agradecer tanto al profesor Florentino Portero como al general Alejandre sus recientes artículos sobre nuestra Infantería de Marina. No sólo la defienden con sabiduría, sino que defienden igualmente nuestras FAS, cosa que desafortunadamente no hacen muchos en España, especialmente políticos. Por mi parte me gustaría aportar algunos comentarios. Más de cien años antes de que cualquier otro país creara su Infantería de Marina, los marinos españoles acuñaron el concepto de dotar de forma permanente a nuestros buques con soldados que combatan tanto en la cubierta de los buques como en tierra. Nacía así en 1537 la Infantería de Marina española. Tras muchos años y muchas pruebas alrededor del mundo por parte de muchas naciones, el asalto anfibio, como forma de proyectar una fuerza militar sobre una playa y continuar las operaciones en territorio hostil, se mantiene en plena vigencia. El Cuerpo de Infantería de Marina no se encuentra en una crisis existencial, todo lo contrario, se trata de un Cuerpo de tropas consolidado que no ha abdicado de sus principios y sin similitud con el resto de Cuerpos de la Armada. Pienso que son oportunos los comentarios de los dos articulistas sobre el reciente cambio de dependencia orgánica que se ha producido en la I.M. de España, y aunque pienso que en breve plazo no se va a deshacer el cambio, estoy convencido de que se producirá algo más adelante. La I.M. es un ente orgánico diferente dentro de los que componen la Armada que requiere un tratamiento propio y específico por parte de su máxima autoridad. Esto es lo que vienen a decir los artículos citados y esa es también mi opinión».


Cartas al director ABC

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sep 252008
 

Soy un allegado a los círculos de la Armada y familiar de un oficial perteneciente a la Escala Superior de Oficiales. Conocedor de la ley de la Carrera Militar y de cómo se está llevando a cabo la unificación de escalas en este Ejército, me dirijo a usted en los mismos términos que su carta a este diario para puntualizar:

1. -Absolutamente todos los oficiales en el empleo de teniente de Navío/capitán y alférez de Navío/teniente componentes de la Escala Superior, serán rebasados por oficiales de la Escala de Oficiales más modernos en el empleo.

Todos los españoles pueden estar de acuerdo con la unificación de escalas, en aras «de una mejor estructura de personal a nuestros ejércitos, y una más adecuada distribución de funciones entre oficiales y suboficiales», pero no todos lo están de la forma en que lo han hecho.

2. -En torno al 70 por ciento de los oficiales componentes de la Escala Superior de Oficiales que ostentan u ostentarán los empleos de teniente de Navío/capitán y alférez de Navío/teniente a fecha 1 de julio de 2009 (fecha de la unificación de escalas), han puesto este recurso, y esto sí es un hito en la historia reciente de las FAS, en lo que a proporcionalidad de un colectivo de uno de los tres Ejércitos se refiere.

3. -En su carta menciona los criterios de mérito y capacidad como fundamento de la ley. La disposición transitoria cuarta no cumple estos criterios a la hora de formar el nuevo escalafón de la Escala Única. Emplea un criterio relativo al número de componentes de una Escala y su antigüedad en la misma. Por lo tanto, lo que rige y regirá el futuro de los actuales oficiales será esta fórmula injusta para la Armada y conveniente para otros colectivos de otros ejércitos en la medida que ustedes han deseado. Una fórmula demoledora y revolucionaria que en todo caso «reconoce como menos capaces» a los oficiales de la Escala Superior, pese a cursar cinco años de Escuela Naval.

4. -Con esta ley sí que se violan los derechos individuales de los oficiales pertenecientes a la Escala Superior de la Armada.

Las expectativas profesionales cuando se ha invertido esfuerzo, sacrificio familiar, tiempo y dinero pasan a ser un derecho. Son muchas las vicisitudes del día a día que se rigen por el concepto de antigüedad, tales como vivienda, logística, destinos, cursos, comisiones, reservas, por no mencionar el sueldo. Si tocan la «antigüedad» varían muchos parámetros que afectan, créame, a los derechos de los militares, no solo a sus expectativas profesionales.

Pero más sangrante es el ejemplo de un colectivo de unos cuarenta oficiales que por promoción interna accedieron a la Escala Superior desde la Escala de Oficiales, y que serán rebasados el día de la integración por un número enorme de ex compañeros de escala (hoy más modernos por haber permanecido en la escala originaria). De forma que, tras ser rebasados, pasan a ser los oficiales de menor expectativa profesional de todos los oficiales de la Armada, al contrario que sus ex compañeros, rejuvenecidos con este «ascenso» regalado…

5. -El recurso va en contra de la orden ministerial que regula el curso de adaptación, pero de manera indirecta, y lo que al final se pondrá en solfa es la anticonstitucionalidad de la ley, que viola el principio de igualdad entre todos los españoles.

Finalmente, le significo que la moral de los oficiales de la Armada está muy baja, con un grado de desmotivación y falta de confianza en sus mandos como nunca lo había comprobado hasta ahora. Como español, me preocupa la división interna que se está generando entre los componentes de las distintas escalas y la poca capacidad de reacción que se tiene.

Por todo ello agradezco la preocupación que ABC está teniendo en el desarrollo de la noticia, que es fidedigna y ajustada a la realidad, y también el esfuerzo que los partidos de la oposición están realizando para tratar de reconducir un problema que no sé hasta qué punto el Gobierno tienen interés en solucionar.

Gonzalo Tamariz Sáenz

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