sep 272011
 

Sumidos en una amplia crisis financiera, social y de valores, la sociedad española no ha perdido por lo menos uno de ellos: la esperanza. Y las elecciones del próximo 20 de noviembre, resquebrajada gravemente la virtud de la fe, representan sobre todo esperanza.

Ante las encuestas que colocan a las Fuerzas Armadas en lugar prioritario en la confianza de nuestros conciudadanos, cabe preguntarse si lo es por méritos propios o lo es por las propias carencias de otros tramos de la sociedad. Lo del tuerto, rey en el país de los ciegos. La Unidad Militar de Emergencias es reconocida por su eficacia, pero sobre todo por su aptitud de servicio, de dar el callo, algo consustancial con la milicia. Pero cubre un hueco que deberían acometer otros servicios y administraciones cuyas carencias se pusieron de manifiesto en aquel trágico incendio de Guadalajara, cuando alguien pensó que las llamas conocían y estaban dispuestas a respetar los límites de las comunidades autónomas.

Sencillamente hablamos de dos valores que la sociedad sabe valorar en las encuestas: aptitud y actitud.
Y esta misma sociedad va superando viejos estereotipos que alguien supo alentar y propagar muy bien en beneficio propio. El cine, la televisión y cierta prensa escrita han contribuido a presentar una imagen distorsionada de nuestra realidad durante décadas. Y alguien sacó buena tajada en forma de contratos de servicios y en réditos políticos. El 23-F fue una lotería para mucha gente: “no se les puede dejar solos”; “hay que desbancarlos de Zarzuela, Moncloa y Exteriores”. Hoy, con una pléyade de embajadores de difícil ubicación, salvo que uno bucee por las profundidades del Ártico o en los superados acuerdos FACE muy anteriores a la caída del Muro de Berlín, hoy con una veintena de embajadores que no son de carrera, no encontrarán ni una sola embajada representada por un militar. Miren a nuestro entorno francés o norteamericano.

El que haya un Delegado del Gobierno procedente de la Academia General Militar entra en el terreno de lo casual y de lo políticamente ambicionado.

El propio Órgano Central , o sede del Ministerio de Defensa, se ha alimentado especialmente de altos cargos no uniformados, incluyendo incluso a “patriotas” procedentes del “nunca mais” los mismos que nos quemaban aljibes en Galicia cuando trabajábamos duramente para paliar los daños del chapapote.

Y para dirigirnos como ministros, salvo más que honrosas excepciones, se han elegido a personas sin la menor predisposición o preparación, bien para “tener cerca”, para “colocar” en un juego sutil de equilibrios políticos, para que no diesen guerra aunque viniesen vestidos de pacifistas o simplemente porque no sabían dónde meterlos. “En Defensa son disciplinados y no tendrán problemas” se decían.

Se ha abusado de nuestra disciplina de forma alevosa. Se ha seleccionado minuciosamente a personas acomodaticias dispuestas a un permanente “sí, señor ministro”. Se han pagado favores ninguneando a consejos superiores y propuestas de los jefes de Estado Mayor referidas a ascensos. Se han impuesto compras de materiales en contra de los informes técnicos de los cuarteles generales. Se ha obligado a rehacer actas, para no dejar huella de las felonías .Se han manoseado lemas como “A España servir hasta morir” porque molestaban a los ojos de un nacionalista catalán, y el trabajo de una veintena de historiadores ha sido reinterpretado y rediseñado a conveniencia por una caterva de comisarios políticos, en el Museo del Ejército de Toledo. Y si alguien ha disentido se le ha mandado sin miramientos al Boletín Oficial del Estado. Y punto.

Ninguna empresa hubiera resistido que en algo más de dos años, sus empleados obedeciesen a cinco consejeros delegados o presidentes. El Ejército -Pardo, Alejandre, García González, Villar y Coll- sí ha resistido , prueba de que el soporte moral sobre el que se asienta su espíritu, es mucho más sólido que el BOE.

La última ofensiva ha venido de la mano de un intento de socavar la formación de los futuros mandos. Bajo la capa de cumplir el Plan Bolonia, se pretende anular el carácter vocacional, romper el espíritu de promoción, bajo la siniestra sospecha de evitar un- para algunos- peligroso corporativismo. Unas alarmantes bajas en los primeros años de formación, las protestas de colegios profesionales y la escasa imbricación de las universidades, son el resultado inicial. Han sido burdos hasta copiando una iniciativa que ya trató de implantar Azaña.

Y mientras se llenan la boca alabando el buen rendimiento de los actuales cuadros de mando puestos a prueba en Irak, en Afganistán, en Bosnia o en Líbano, se empeñan en cambiar el modelo. Reitero que no les preocupa este rendimiento. Solo les corroe, embebidos en revanchismos históricos, la necesidad de reconstruir un cuerpo a su imagen y semejanza, esta imagen y semejanza política que la sociedad castiga precisamente, en las encuestas.

A quienes resulten vencedores de las elecciones del 20 de Noviembre, les pedimos respeto. Encontrarán lealtades en cada cuartel, en cada oficina, en cada rincón donde haya un soldado o un marinero. Los problemas latentes con que se encontrarán -17.000 recursos a la Ley de la Carrera Militar y un fuerte endeudamiento de 26.000 millones- podrán ser resueltos si se transmite confianza a un colectivo que ha demostrado y demuestra cada día, altas capacidades de sacrificio y de saber superar obstáculos.

La sociedad española seguirá valorándolo, si supera falsas imágenes y estereotipos.

Esta sociedad espera y quiere que las Fuerzas Armadas sirvan en suelo patrio o en cualquier tierra por extraña que sea, bajo las órdenes de un gobierno democráticamente elegido en las urnas.

Las Fuerzas Armadas no quieren otra cosa que corresponder, que servir a esta su sociedad, de la que proceden y forman parte.

Revista Atenea


Recomienda Conciencia de Defensa ante las Elecciones del 20-N – Luis Alejandre a un amigo:
  • El Milite Discrepante

    El Milite Discrepante se muestra pero que muy satisfecho con el hecho de que el General Alejandre coincida en muchos aspectos con lo que este " fandiño" de la Armada expresaba comentando el articulo que el General publicò en La Razòn.
    Abundo incluso en lo que hoy se publica, la aberración de la UME, los nuevos cadetes y aspirantes y el " desierto" de militares en puesto político alguno cuando preparados estamos, idiomas hablamos, conocimientos tenemos y lealtades guardamos, mucho más que esa plèyade de féminas y varones que solo saben servir a quien les da pesebre y cargo sin mérito ni conocimiento alguno.

  • Carlos

    El grupo Atenea publicaba en su web de Internet un artículo del General Alejandre, critico con las políticas que Defensa ha llevado a cabo en estos ultimos años de Gobierno socialista. Este artículo en contra de lo que normalmente practica la web, desapareció de primera línea al día siguiente de su publicación.
    Extrañado con esta medida y buscando el articulo en la hemeroteca de Atenea y de acuerdo con lo que allí se pide, remití el comentario que transcribo, consciente como estaba de que quizás no sería publicado por ser este un derecho que se reserva Atenea.
    “No debe haber sentado muy bien a alguien en el mundo político el pensamiento del General Alejandre cuando su articulo sobre "Conciencia de Defensa ante las elecciones del 20N", que se publicaba en Atenea el día 27 pasado, al día siguiente desparece de la primera línea y hay que utilizar el buscador para encontrarlo.
    Quizás los del pesebre se hayan sentido retratados y ofendidos, o no interesa que se divulguen los "logros" de la Chacón o la farsa del nuevo museo de Toledo. ¿Será algo de esto?”.
    No se que de ofensivo o insultante puede tener mi comentario, nada más lejos de mi animo que ofender o insultar, en todo caso eso pudiera resultar del propio contenido del articulo, pero no parece ser el caso ya que fue publicado aunque efímeramente.

More in Uncategorized (27 of 450 articles)